Colaboradora de Indomio.es/news
No a todos les gusta planchar, así que ¿qué se puede hacer si no se disfruta con esta práctica?
Para quienes desean evitar el planchado, he aquí algunos consejos prácticos para conseguir una ropa bien doblada y sin arrugas sin tener que recurrir a la plancha.
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Favorezca los lavados cortos en la lavadora con un centrifugado máximo de 800 rpm, para que la ropa no se arrugue demasiado.
Una vez finalizado el ciclo de aclarado, saca inmediatamente la ropa de la lavadora y tiéndela, teniendo cuidado de colocar las pinzas de la ropa estratégicamente para evitar arrugas antiestéticas.
Para las camisas, tira con cuidado el tejido, especialmente en la zona de los botones, para estirar las fibras.
Después, déjalas secar sobre una percha.
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Después de golpearlas unas cuantas veces, despliega las sábanas y toallas abiertas. Cuando estén ligeramente húmedas, dóblalas con cuidado.
Plánchalas con las manos, luego desdóblalas y deja que completen el proceso de secado. Guarda las toallas apiladas, ya que el peso ayudará a mantenerlas bien dobladas.
Al igual que con las camisas, bátalas un par de veces para planchar las arrugas.
A continuación, colócalas en una percha y espera a que se sequen por completo.
Cuelga los jerseys y las prendas de lana horizontalmente en el tendedero durante los cambios de estación.
Asegúrate de darles la vuelta de vez en cuando para evitar que se deformen las fibras.
Al estirar faldas y minifaldas, basta con sacudirlas bien y a menudo no será necesaria ninguna otra intervención.
También en el caso de los vaqueros y los pantalones, siga la norma de golpearlos antes de colgarlos y dóblelos cuidadosamente con las manos para que las fibras se estiren.
Una antigua práctica consistía en estirarlos hacia atrás por el lado de los pies y separar los bolsillos entre sí, asegurando así una forma natural.